Mercedes Clase C 2026: el motor M254 de 2.0 litros y 258 CV que usa un turbo eléctrico para eliminar el retardo

El nuevo Clase C 2026 estrena el M254 de 2.0 litros y 4 cilindros con compresor eléctrico de 48V: 258 CV, 400 Nm y overboost de hasta 30 segundos.

Corte transversal de un motor de cuatro cilindros en línea mostrando pistones y bielas

Mercedes-Benz ha presentado hoy la actualización del Clase C (W206) para el año 2026, y el protagonista no es la carrocería ni la pantalla central, sino lo que hay bajo el capó. La berlina alemana confirma la evolución de su bloque de gasolina M254, un cuatro cilindros en línea de 2.0 litros que combina turbocompresión convencional con un compresor auxiliar eléctrico de 48V, una solución que Mercedes lleva puliendo desde la generación anterior y que ahora alcanza su versión más refinada.

Datos técnicos del motor M254

En su configuración más potente, montada en el C 300, el M254 entrega 258 CV (190 kW) y 400 Nm de par motor. La cifra por sí sola no sería excepcional para un 2.0 turbo, pero el dato relevante está en cómo se generan esos caballos: el motor incorpora un turbocompresor de geometría de doble espiral segmentada con función overboost, capaz de aportar 26 kW adicionales durante un máximo de 30 segundos en aceleraciones a fondo.

A esto se suma un sobrealimentador eléctrico de 48V, lo que Mercedes denomina un eBooster, que entra en acción a bajas revoluciones, justo cuando el turbo convencional todavía no ha generado presión suficiente. El resultado es una respuesta prácticamente sin retardo (turbo lag), uno de los grandes defectos históricos de los motores turboalimentados de baja cilindrada. El sistema de microhibridación 48V se completa con un motor de arranque-generador integrado (ISG) que aporta hasta 17 kW y 205 Nm extra de par de manera puntual, además de permitir recuperación de energía en frenadas y desplazamiento breve en modo eléctrico a baja velocidad.

El M254 no es exclusivo del C 300: la gama de gasolina del Clase C 2026 se escalona en tres niveles de potencia sobre la misma base mecánica: el C 180 con 170 CV, el C 200 con 204 CV y el ya mencionado C 300 con 258 CV, todos ellos con el mismo sistema de microhibridación de 48V pero con distinta calibración de turbo y gestión electrónica.

La variante enchufable: el C 400 e 4MATIC

Por encima del rango de gasolina pura se sitúa el C 400 e 4MATIC, la versión híbrida enchufable que combina el bloque de gasolina con un motor eléctrico de 204 CV y 320 Nm instalado en el eje trasero, alimentado por una batería de 4,8 kWh de capacidad útil. La potencia combinada del sistema asciende a 395 CV, con tracción total 4MATIC de serie y una autonomía en modo 100% eléctrico de hasta 100 km homologados según el ciclo WLTP, una cifra notable para una plataforma que no fue diseñada como híbrida enchufable nativa.

Este enfoque de combinar un motor pequeño y muy asistido eléctricamente, en lugar de recurrir a bloques de mayor cilindrada, es la tendencia dominante entre los fabricantes premium alemanes desde hace una década. Frente a los antiguos seis cilindros atmosféricos o los V8 de gama media que poblaban el segmento hace veinte años, hoy un 2.0 litros de cuatro cilindros con asistencia eléctrica iguala o supera en potencia a aquellos motores, con un consumo sensiblemente menor.

Por qué importa este dato técnico

Para el usuario final, la combinación de turbo mecánico y compresor eléctrico se traduce en una entrega de par prácticamente instantánea desde bajas revoluciones, algo que hasta hace pocos años solo lograban motores de mayor cilindrada sin sobrealimentar. El M254 demuestra que la reducción de cilindrada (downsizing) no tiene por qué sacrificar respuesta si se compensa con electrificación bien integrada, en lugar de depender únicamente de turbos más grandes que penalizan el consumo en uso normal.

Además, el hecho de que Mercedes mantenga tres niveles de potencia sobre el mismo bloque de 2.0 litros, en lugar de ofrecer motores distintos por gama, simplifica la producción y permite ajustar la potencia mediante software y calibración del turbo, una práctica cada vez más habitual en la industria.

El nuevo Clase C 2026 confirma que la carrera por la cilindrada más grande quedó atrás en el segmento premium: hoy la batalla se libra en la electrónica que rodea a motores cada vez más pequeños. El M254 de 258 CV y 400 Nm, con su turbo eléctrico de 48V, es un buen ejemplo de hasta dónde puede llegar un cuatro cilindros de 2.0 litros bien asistido.

Fuente: El Plural
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