Ferrari Amalfi: el V8 biturbo de 3.855 cc y 640 CV que sustituye al Roma

El Ferrari Amalfi hereda y perfecciona el V8 3.9 biturbo de 3.855 cc: 640 CV a 7.500 rpm, 760 Nm y 166 CV/litro de potencia específica.

Deportivo Ferrari rojo con motor V8 biturbo, vista frontal de tres cuartos

Ferrari ha renovado uno de sus modelos de acceso a la gama con el Amalfi, el coupé 2+2 que releva al Roma tras seis años de producción. El cambio de nombre no es cosmético: bajo el capó delantero se esconde una evolución del célebre V8 biturbo de 3.855 cc, un motor que ya ha sido nombrado varias veces "Motor Internacional del Año" y que en esta nueva iteración alcanza sus cifras más altas hasta la fecha en este segmento de la marca.

El Amalfi no es un modelo completamente nuevo en términos mecánicos, sino un salto evolutivo que exprime al máximo una arquitectura de motor ya consolidada, en línea con la filosofía de Maranello de renovar la carrocería y la electrónica antes que reinventar el bloque motor cada generación.

Ficha técnica: un V8 de 3.855 cc que roza los 170 CV por litro

El corazón del Amalfi es un V8 de 90°, cárter seco, 3.855 cm³, sobrealimentado por dos turbocompresores con intercooler e inyección directa. Entrega 640 CV (471 kW) a 7.500 rpm y un par máximo de 760 Nm entre 3.000 y 5.750 rpm, lo que se traduce en una potencia específica de 166 CV por litro, una cifra que sitúa a este bloque entre los V8 sobrealimentados de producción más eficientes del mercado en relación a su cilindrada.

  • Cilindrada: 3.855 cc
  • Configuración: V8 a 90°, cárter seco
  • Alimentación: dos turbocompresores + intercooler, inyección directa
  • Diámetro x carrera: 86,5 mm x 82 mm
  • Relación de compresión: 9,4:1
  • Potencia: 640 CV a 7.500 rpm
  • Par motor: 760 Nm entre 3.000 y 5.750 rpm
  • Potencia específica: 166 CV/litro
  • Transmisión: automática de doble embrague, 8 velocidades (F1 DCT), tracción trasera

Con estos números, el Amalfi acelera de 0 a 100 km/h en 3,3 segundos, alcanza los 200 km/h en 9 segundos y llega a una velocidad máxima de 320 km/h, con un peso en seco de 1.470 kg.

Del Roma al Amalfi: 20 CV más sin cambiar de bloque

La comparativa con su predecesor directo es reveladora del enfoque de Ferrari. El Roma montaba el mismo V8 3.9 biturbo pero limitado a 620 CV; el Amalfi exprime 20 CV adicionales del mismo bloque gracias a ajustes en la gestión electrónica, el sistema de admisión y la calibración de los turbos, sin tocar la cilindrada ni la arquitectura de base. Es un patrón habitual en la ingeniería de motores de combustión maduros: en lugar de rediseñar el bloque, se optimiza la electrónica de control, los colectores y la turboalimentación para arañar potencia adicional dentro de los mismos límites térmicos y mecánicos.

Este mismo V8 de 3.855 cc, en distintas calibraciones, es el que ha propulsado modelos como el F8 Tributo, el SF90 Stradale (en su versión híbrida) o el 296 GTB en configuración V6, compartiendo ADN de bloque entre gran parte de la gama actual de Maranello.

Qué significa para el comprador de un Ferrari de acceso

Para quien se acerca a la marca a través de su gama de entrada, el Amalfi ofrece una lectura clara: más potencia y más par sin renunciar a la fiabilidad de un motor ya maduro tras años de producción en el Roma, el Portofino y otros modelos. La mejora de 20 CV se nota especialmente en la zona alta del cuentavueltas, mientras que el par disponible desde 3.000 rpm garantiza una respuesta contundente en conducción cotidiana, sin la necesidad de mantener el motor a régimen alto para explotar sus prestaciones.

El Amalfi confirma que, incluso en la era de la electrificación, Ferrari sigue viendo recorrido en la optimización pura del motor de combustión interna: misma cilindrada, mismo número de cilindros, pero más potencia extraída con precisión de ingeniería en cada actualización.

Fuente: SoyMotor / Auto-Data
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