Saudi Aramco, la mayor petrolera del mundo, no apuesta por el motor eléctrico puro como único futuro del automóvil. Su estrategia es más matizada: alargar la vida del motor de combustión dentro de los sistemas híbridos, pero haciéndolo de forma radicalmente eficiente. El resultado es el DHE (Dedicated Hybrid Engine), un motor de 1.600 cc, 3 cilindros y arquitectura completamente rediseñada que alcanza una eficiencia térmica de entre el 41 y el 42 %, cifras que rivalizan con los mejores propulsores híbridos del mercado. Lo que hace especial al DHE no es solo lo que mide, sino lo que elimina: transmisión convencional, diferencial, correa auxiliar y más de 800 piezas respecto a un motor de combustión estándar.
Ficha técnica: 1.600 cc de carrera larga y solo 175 piezas
El DHE parte de un bloque de geometría poco habitual. Con un diámetro de cilindro de 82 mm y una carrera de 101 mm, la relación carrera/diámetro de 1,23 lo sitúa claramente en territorio de undersquare o carrera larga, una configuración que favorece la eficiencia a bajas y medias revoluciones frente a la potencia punta en altas vueltas. Esta elección tiene pleno sentido en un motor pensado para trabajar dentro de un rango de RPM muy estrecho y con carga casi constante, ya que los motores eléctricos asumen los picos de demanda.
- Cilindrada: 1.600 cc (1,6 litros)
- Configuración: 3 cilindros en línea
- Diámetro × carrera: 82 × 101 mm
- Relación de compresión: hasta 15:1
- Distribución: OHV con 6 válvulas (2 por cilindro)
- Inyección: sistema dual
- Ignición: por precámara
- Sobrealimentación: turbina eléctrica (e-turbo)
- Número de piezas: ~175 frente a más de 1.000 en un motor convencional
El motor abandona la culata separada del bloque en favor de un diseño monobloque integral, usa rodamientos en lugar de cojinetes lisos en el cigüeñal, árbol de levas y bielas, y prescinde de la distribución variable. La ignición por precámara, más propia de los motores diésel de alta eficiencia, permite una combustión más controlada y completa del mezcla. La turbina eléctrica elimina el turbolag y presuriza el cilindro desde el arranque en frío sin esperar a que los gases de escape alcancen temperatura.
Comparativa técnica: ¿supera al Toyota Prius en eficiencia?
El motor 2ZR-FXE del Toyota Prius de cuarta generación fue el primer propulsor de producción masiva en superar el 40 % de eficiencia térmica, alcanzando un pico del 41 % en ciclo Atkinson. El DHE de Aramco, con su relación de compresión de 15:1 y su cierre retardado de válvulas de admisión (ciclo Miller/Atkinson adaptado), sitúa la eficiencia en el mismo rango —entre el 41 y el 42 %— pero con una arquitectura de 3 cilindros y 1.600 cc frente a los 1.987 cc y 4 cilindros del Toyota.
La ventaja diferencial del DHE no está tanto en la cifra pico como en la reducción drástica de piezas y fricción interna. La integración directa con dos motores eléctricos axiales y dos engranajes planetarios a cada extremo del cigüeñal elimina la caja de cambios y el diferencial convencionales. Las variantes modulares previstas refuerzan aún más la flexibilidad del proyecto:
- 2 cilindros — 1.100 cc (vehículos urbanos ligeros)
- V4 — 2.100 cc (SUV y berlinas de gama media)
- V6 — 3.200 cc (segmentos de mayor prestación)
Horse Powertrains: la alianza entre Renault, Geely y el petróleo
El DHE no es un proyecto de laboratorio. Aramco participa con un 10 % del capital en Horse Powertrains Limited, la joint venture formada por Renault y Geely para desarrollar y fabricar motores de combustión e híbridos de nueva generación. Esta sociedad dispone de fábricas en Europa y Asia, y la tecnología DHE podría aparecer en vehículos de producción masiva de las marcas del grupo Renault o Geely en los próximos años. La recirculación refrigerada de gases de escape (EGR avanzado) y el cierre retardado de válvulas de admisión completan el arsenal de tecnologías que permiten al DHE quemar el combustible de forma más completa, reduciendo tanto el consumo como las emisiones de NOx.
Para Aramco, la lógica estratégica es evidente: cada año que el motor de combustión siga siendo relevante en los mercados globales supone demanda de petróleo. Pero la apuesta tiene también un fundamento técnico legítimo: en mercados con infraestructura eléctrica limitada, un híbrido con este nivel de eficiencia puede reducir emisiones reales en mayor medida que un eléctrico cargado con energía generada con carbón.
El DHE de Aramco es un recordatorio de que la innovación en motores de combustión no se ha detenido. Con 1.600 cc, 3 cilindros, una relación de compresión de 15:1 y solo 175 piezas, este propulsor plantea una pregunta incómoda para la industria: ¿cuánto margen de mejora queda aún en el motor de explosión antes de que el eléctrico lo haga irrelevante? La respuesta, según Aramco y Horse Powertrains, todavía no ha llegado.